Magic Numbers

Magic Numbers: Sobre

Dos parejas de hermanos. De barba ellos. De pelo largo ellas. Gorditos. Inglesitos. Casi los The Mamas & The Papas sin sol de California, pero con el mismo sonido pacífico y de voces que arrullan. Se conocieron en un colegio con nombre de poco glamour: The Carninal Wiseman Roman Catholic High School. Y llegaron a compartir una silla en la mesa de los grupitos psicodélico-sensibles-inteligentes la Flaming Lips o Doves. ¿Cómo? "La música del azar", respondería un escritor famoso. The Magic Numbers, respondieron ellos cuando nacieron como banda, en 2002.Se sumaron. Los Stodart: Michele (bajo, voz) y Romeo (guitarra, voz). Y los Gannon: Angela (percusión, harmónica, voz) y Sean (batería). Unos, hijos de padres escoceses y portugueses. Otros, de padres irlandeses. Los dos, vecinos de barrio, amigos.Crecieron. Se cambiaron de ciudad, a New York. Volvieron a Londres. Todo de a poco, como la fama que les fue llegando y los hizo reconocidos en el verano de 2004, en la Inglaterra de los festivalitos indies, donde tocaron con Travis, Ed Harcourt y Snow Patrol. Y como el album debut que llegó en 2005: "The Magic Numbers". Simple, de a poco. Y el hit: "Love is a Game". Para enamorarse, con la música del azar.Se multiplicaron. Salieron de gira por todo Reino Unido, Estados Unidos, Europa, Nueva Zelanda, Australia y Japón. Y explotaron (¿de rabia? ¿de risa?), cuando el presentaron de "Top of The Pops", Richard Bacon, los llamó "una gorda mezcla de talento". Ahí Richard restó, claro. En cambio, ellos siguieron sumando: En vez de devolver el insulto o resguardarse en su creciente fama, se presentaron en el programa y promocionaron su single "Love Me Like You". De allí, el camino a teloneros de Brian Wilson, U2, Franz Ferdinand, Sonic Youth, The Who y Crowded House, sin nada de escándalos y puras canciones de domingo al sol, de voces melodiosamente encastradas, de un country que no llega a lo melancólico porque siempre hay un estribillo pop para rescatarlo.En 2006, otro "Those the Brokes", más giras y tiempo para seguir sumando magia a la matemática del buen gusto. Nada de azar: chequéalo en "Undecided", el video que rotamos esta semana en Vh1.